domingo, 8 de febrero de 2015

SUCINTO RESUMEN DE LA ENEIDA I

Argumento de La Eneida, de Virgilio

LIBRO I:
Encuentro de Dido y Eneas
Eneas relata sus aventuras a Dido
Las naves de los troyanos, que surcan el mar de Sicilia, son arrojadas a las costas africanas por una violenta tempestad que la rencorosa Juno les envía. Venus, quien poco antes había obtenido de Júpiter garantías sobre el futuro de su hijo, se aparece a Eneas como una cazadora, y le informa de que se encuentra en las tierras de la fenicia Dido, ahora reina de Cartago. Entra Eneas en esta ciudad con su amigo Acates, rodeados por una nube que les oculta, y pueden así contemplarla sin que nadie les vea. Asisten también al relato de Ilioneo, que se ha presentado ante la reina al frente de una embajada de troyanos, y Eneas envía a Acates en busca de Ascanio y da regalos para Dido, después de salir de la nube y mostrarse a la vista de todos. Venus, convenciendo a Cupido para que suplante al hijo de Eneas y tome su aspecto, logra que el corazón de la reina se inflame de amor. La reina ofrece un banquete a sus huéspedes y pide a Eneas que le cuente sus aventuras.

LIBRO II:
Eneas sale de Troya con su familia
El caballo de madera entra en Troya
Comienzan los recuerdos de Eneas, tal como se los cuenta a Dido en el banquete, y que se van a extender a lo largo de dos libros. En éste se cuenta la caída de Troya, luego que los griegos lograron introducir el caballo en la ciudad. Esa noche aciaga, y cuando ya el ejército griego había logrado su objetivo de entrar en Troya, se aparece a Eneas el fantasma de Héctor que le anuncia el desastre y le pide que escape y busque nuevas murallas para los dioses de la ciudad. Se describe el saqueo de la ciudad y la muerte de alguno de sus personajes más importantes y en especial la del rey Príamo. Eneas decide abandonar la patria para lo que ha de vencer, ayudado por señales del cielo, la resistencia de Anquises, su padre. Salen al fin, pero en el camino se pierde definitivamente  Creúsa, la esposa del héroe, quien se encamina a las montañas con su padre y Ascanio, su hijo.




martes, 3 de febrero de 2015

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA VIII

VERSOS LÍRICOS: ESTROFAS MÁS IMPORTANTES:

 (Los contenidos de esta última entrada sobre Métrica Latina, al igual que los de la anterior entrada, no se exigen a los alumnos para la PAEG, pero ayudan a completar el apartado)

Se llaman líricos a una serie de versos que se emplean casi únicamente en poesía lírica. También se habla, para los mismos versos, de métrica “eolia” porque los usaron Alceo y Safo, y métrica “coriámbica” por ser el coriambo su pie fundamental.
     Las características de estos versos son:
·     Número fijo de sílabas, por lo que su métrica no es sólo cuantitativa, sino silábico cuantitativa. Sus esquemas son, en consecuencia, también fijos: no hay resolución de una larga en dos breves, (habría una más) ni sustitución de dos breves por una larga (habría una sílaba menos).
·         El coriambo  como pie fundamental: ˉ ˘ ˘ ˉ  (coriambo = coreo o troqueo + yambo).
·      La posibilidad de que preceda al coriambo un par de sílabas, de cantidad indiferente. Esta parte inicial se llama base.
·         Se agrupan habitualmente en estrofas de cuatro versos.

Principales versos líricos:

a)    Sin base: el adónico: ˉ ˘ ˘ ˉ / ˉ (coriambo hipercataléctico, con la misma estructura que los dos últimos pies del hexámetro).
b)      Con base simple: (Indicamos la cantidad indiferente de la base mediante X).   
·         Ferecracio: XX / ˉ ˘ ˘ ˉ / ˉ (base + coriambo hipercataléctico).
·         Glicónico: XX / ˉ ˘ ˘ ˉ / ˘ ˉ (base + coriambo + yambo).
·         Asclepiadeo: XX / ˉ ˘ ˘ ˉ / ˉ ˘ ˘ ˉ / ˘ ˉ (base + dos coriambos + yambo).
c)      Con doble base: El endecasílabo sáfico: XXXX ˉ ˘ ˘ ˉ / ˘ ˉ ˉ (doble base + coriambo + monómetro yámbico cataléctico).
d)     Versos alcaicos. Tienen una estructura special, que no encaja bien en los esquemas anteriores. Son tres.
·          Endecasílabo alcaico: ˉ ˉ ˘ ˉ ˉ // ˉ ˘ ˘ ˉ ˘ ˉ Se divide en dos partes por una diéresis: la primera parte es un monómetro yámbico hipercataléctico; la segunda se compone de coriambo + yambo.
·       Decasílabo alcaico: ˉ ˘ ˘ ˉ ˘ ˘ ˉ ˘ ˉ ˉ . Aunque puede aislarse un coriambo inicial, la estructura es la de dos dáctilos + dos troqueos.
·       Eneasílabo alcaico: ˉ ˉ ˘ ˉ ˉ ˉ ˘ ˉ ˉ. Es un dímetro yámbico hipercataléctico, es el único de los versos líricos sin coriambo.
     Aunque las sílabas de la base son de cantidad indiferente en la lírica griega y en Catulo, imitador de los griegos en esta libertad, en Horacio, sin embargo, que sirvió de modelo a la lírica latina posterior a él, la base simple consta siempre de dos sílabas largas, y la base doble adquiere la estructura fija de ˉ ˘ ˉ ˉ .

Las estrofas líricas  más importantes son:
1.      Estrofa sáfica: Consta de tres endecasílabos sáficos seguidos de un adónico:

Integer uitae scelerisque purus

Non eget Mauris iaculis neque arcu

Nec uenenatis grauida sagittis,

Fusce, pharetra.
                                                                       (Hor., Carm., I, 22, 1-4.)

2.      Estrofa alcaica: Consta de dos alcaicos endecasílabos + un eneasílabo + un decasílabo:     

Odi profanum // uulgus et arceo;

Fauete linguis : //carmina non prius

Audita Musarum sacerdos

Uirginibus puerisque canto.
                                                         (Hor., Car., III, 1, 1-4.)

3.      Estrofas asclepiadeas: Son fundamentalmente dos:

A)    Consta de tres asclepiadeos + un glicónico:

Heu, heu, quantus equis, quantus adest uiris

Sudor ! quanta moues funera Dardanae

Genti ! iam galeam Pallas et aegida

Currusque et rabviem parat.
                                                (Hor., Carm., I, 15, 9-12.)

B)    Consta de dos asclepiadeos + un ferecracio + un glicónico:

O fons Bandusiae splendidior uitro,

Dulci digne mero non sine floribus,

Cras donaberis haedo,

Cui frons turgida cornibus.

                                                (Hot., Car., III. 13, 1- 4.)

A continuación os dejo algunos enlaces relacionadoscon la lírica latina:

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA VII

EL RITMO YÁMBICO

(Los contenidos expuestos en esta entrada no se exigen para la PAEG, pero consideramos adecuado hacer una breve mención a ellos para completar el apartado de Métrica latina.)

Debemos tener en cuenta lo siguiente:
1.      En los poetas latinos que siguen en la métrica los moldes griegos, como Catulo y Horacio, el verso yámbico mantiene,  en los lugares pares, yambos puros (˘ ˉ), o tríbracos (˘ ˘ ˘), con resolución de la larga en dos breves, cosa que no altera el número de moras. Los pies impares, en cambio, pueden ser condensados, es decir, aparecer una larga “irracional”. Tanto la larga propia del yambo, como la irracional, pueden resolverse en dos breves, por lo que en estos lugares impares pueden teóricamente aparecer un espondeo ( ˉ ˉ ) , un dáctilo ( ˉ ˘ ˘ ), un anapesto ( ˘ ˘ ˉ ), o un proceleusmático ( ˘ ˘ ˘ ˘ ), además de un yambo puro o un tríbraco, pues no es obligatorio el pie condensado. En época clásica, el pie condensado es habitualmente un espondeo; con menos frecuencia, un dáctilo o anapesto; y muy raramente un proceleusmático. Recordemos que es en esta versificación “a la griega” donde debe hablarse de dímetros, trímetros y tetrámetros.
2.      En los poetas latinos que no siguen los moldes griegos, como Plauto o Fedro, todos los pies, menos el último, pueden ser condensados; en todos pueden aparecer las sustituciones antedichas. En esta versificación “a la latina” es el pie la unidad métrica, por lo que debe hablarse de cuaternarios, senarios y octonarios.

Los versos yámbicos usuales son:
·         El dímetro, que consta de cuatro yambos  (dos metros): sōlū / tŭs ōm / nī fae / nŏrē.
No suele usarse en latín nada más que en combinación con otros versos, sobre todo con el trímetro, con el que forma el llamado “dístico epódico”, el que utiliza Horacio en sus diez primeros Épodos. Pero alcanzará  un gran desarrollo en la lírica cristiana, como verso de los himnos de San Hilario, San Ambrosio y muchos de los de Prudencio.
·    El trímetro y el senario, que constan de seis yambos. Horacio usa, como hemos dicho, la combinación trímetro  + dímetro:
                 
            Bĕā / tŭs īl / lĕ // quī / prŏcūl / nĕgō / tĭīs,
              ut  pris / ca gens / morta / lium
Tiene cesura pentemímera, o, en su defecto, heptemímera.
Se usa también el trímetro en series seguidas: por ejemplo, Horacio Épodo      XVII, o Catulo, 4 y 29.
Se usa como senario, en las partes dialogadas del teatro y en las fábulas de Fedro:
 
Ego te /non no/ ui, // cum hoc / quem no / ui fa / bulor  ( Plauto, Men., 324).
Ad ri/ uum eun / dem // lupus / et ag/ nus ue / nerant  (Fedro, Fábulas, I, 1,1.)

Es uno de los principales esquemas de la versificación latina. Se usa en todas las épocas y dará el endecasílabo de las lenguas románicas.  

·     El Trímetro escazonte. Es una modalidad del trímetro que consiste en presentar invertida la estructura métrica del último pie: en lugar  de ser un yambo puro  (como lo es en el trímetro normal y en el senario), es un troqueo ( ˉ ˘ ). A cambio tiene un yambo puro en el 5º pie. Se llama también coliambo o hiponacteo y es muy usado por Catulo y por Marcial:
        
         Miser / Catuli / kem // de / sinas, / inep / tire   (Catulo, 8,1.)
        Numquam, / Fabul / le, // ne / quior / fuit / clauis  (Marcial, V, 35, 8.)

·        El Tetrámetro, octonario y septenario. Se usa sobre todo en la modalidad a la latina, como octonario, y presenta una variante: el octonario cataléctico, que suele llamarse septenario, por sus siete pies enteros. Tanto el octonario como el septenario se usan sobre todo en el teatro y suelen llevar una diéresis que los divide en dos partes iguales (4+4 pies), o bien una cesura después del noveno semipié:
         Octonario: qui me al / ter est / auda / cior // homo aut / qui con / fiden /tior
                                                                                (Plauto, Amph. 153)
         Septenario: pol hau / peri / clum est car / dines // ne fori / bus ec / fringan / tur
                                                                              ( Plauto, Asin. 388.)

EL RITMO TROCAICO

También en este ritmo existe versificación a la griega y a la latina. En la primera también alternan los pies puros con los pies potestativamente condensados, pero, al revés de lo que sucedía en el ritmo yámbico, en el trocaico son los pies impares los troqueos puros (o tríbracos), y los pares los que pueden ser condensados, con las mismas sustituciones ya enunciadas.
     Se usa menos en latín el verso trocaico que el yámbico. Destacamos el octonario trocaico, usado en el teatro, con diéresis que lo divide, como al yámbico, en dos hemistiquios:
    Quid face / res, si / reppe / rissem? // Non  po / tes pro / basse / nugas (Plauto, Aul. 828)
     Más importante es la variante cataléptica del octonario, llamada, como su correlato yámbico,  septenario trocaico, muy usado en teatro; su séptimo pie, último pie completo, es puro ( ˉ ˘  o ˘ ˘ ˘ ), y tiene igualmente diéresis entre el 4º y 5º pie:

Sequimi / ni, ut, quod / impe / ratum est, //ueniam ad / uorsum / tempe / ri   ( Plauto, Men., 445)
     El septenaro trocaico un verso propio de la versificación popular, usado por ejemplo, por los soldados que celebraban el triunfo de César en las Galias:

              Ecce / Caesar / nunc tri /umphat // qui su / begit / Galli / as.
En este caso se trata de un tetrámetro trocaico cataléctico, con versificación a la griega.

Es el verso que ha dado lugar al octosílabo, saliendo de cada tetrámetro dos octosílabos.

A continuación os dejo algún enlace relacionado con los contenidos tratados anteriormente:


sábado, 31 de enero de 2015

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA VI

HEXÁMETRO DACTÍLICO:
  •     Ennio (s. II a.C.), para escribir su poema nacional Los Anales tomó de los griegos el hexámetro dactílico.
  •     A partir de ahí el saturnio pierde su vigencia y la poesía latina se orienta hacia las formas griegas.
  •     El ritmo dactílico no era el natural de la lengua latina, por lo que el hexámetro dactílico no fue un verso popular en Roma. Por ello los poetas han debido esforzarse en aclimatar este verso de tal modo que, desde Ennio a Virgilio, este verso pierde en originalidad lo que gana en elegancia.
  •     El hexámetro dactílico es un verso cataléctico compuesto de seis pies dáctilos sustituibles por espondeos: Esta sustitución casi nunca se realiza en el quinto pie: 


                     ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ /  ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ 

-        Holodactílico: Cuando todos los pies son dáctilos, se llama hexámetro holodactílico. Es una manera de señalar la rapidez:
          
                     ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ 
-         Holoespondaico: Así se denomina cuando todos sus pies son espondeos, con lo   que se produce el efecto contrario. No se da en época clásica, aunque sí lo vemos en Ennio:   
                  
                     ˉ ˉ / ˉ ˉ / ˉ ˉ / ˉ ˉ / ˉ ˉ / ˉ ˉ                                   
-          Espondaico: Es tan frecuente el mantenimiento del quinto pie  dactílico, que cuando se sustituye por espondeo, se denomina espondaico. En Virgilio sólo hay 32 ejemplos en sus casi 13000 hexámetros. En el verso espondaico el 4º pie suele ser dáctilo:
                   
                      ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˉ / ˉ ˇ 
-          Lo normal es la combinación de dáctilos y espondeos (permaneciendo el dáctilo en el quinto pie), de modo que el predominio de dáctilos da la impresión de agilidad y ligereza, y el de espondeos lo da de solemnidad y lentitud.

Las cesuras: Las cesuras significativas en el hexámetro dactílico son:
·         TRIHEMÍMERA: Tras el tercer semipié (entre las dos mitades del segundo pie).
·         PENTEMÍMERA: Tras el 5º semipié (entre las dos mitades del pie 3º).
·         TROCAICA: Entre las dos breves del pie 3º. (También llamada femenina).
·         HEPTEMÍMERA: Tras el 7º semipié (entre las dos mitades del 4º pie).
·       BUCÓLICA: Entre el 4º y el 5º pie, llamada también diéresis bucólica. Interesa, sobre todo, cuando coincide con un corte en el sentido de  la frase, denominándose entonces puntuación bucólica.
-       La pentemímera es la cesura más  importante y usada en el hexámetro. Ella sola es suficiente para que el verso sea correcto. Esta cesura divide el verso en dos mitades desiguales o hemistiquios: de dos pies y medio el primero y de tres y medio el segundo, aunque con tres ictus cada uno:
         
               ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ X ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ     
-          La pentemímera puede combinarse con una o varias de las otras cesuras.
-     La trocaica sola aparece en Virgilio nada más que en 6 versos (0,05 %). Normalmente aparece combinada con la trihemímera y la heptemímera. Esta triple combinación aparece en el 10 % de los versos de Virgilio:
          
               ˉ ˇ ˇ / ˉ X ˇ ˇ / ˉ ˇ X ˇ / ˉ X ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ    
-       La combinación de trihemímera con heptemímera aparece sólo en 60 versos, el 0,5 % . Cada una de ellas no aparece sola; cuando parezca así es que hay pentemímera aunque no la vemos a primera vista: en una elisión o entre os dos formantes de un compuesto:
          
               ˉ ˇ ˇ / ˉ X ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ X ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ  
-       La bucólica no dispensa al verso de otra cesura o combinación de ellas, según hemos visto con antelación:
          
               ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ // ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ       
-          La cláusula: Se llama así al final del verso, que en el hexámetro son los dos últimos pies, en los que observamos una secuencia generalmente invariable (ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ), en la que los acentos de las palabras coincide harto frecuentemente con los ictus, y la distribución de sílabas formando palabras ofrece la tendencia a ser:
              3+2:        cóndere / gentem
              2+1+2:    fúmus in  /  auras
              2+3:        cónde se -/ pulcro.

Distribución de las palabras

     Hay tendencia a considerar los límites como lugares más importantes del verso; por eso se colocan en estos lugares las palabras que se quieren destacar. En el caso de que el verso tenga cesura pentemímera o trocaica, la situación antes y después de la cesura central se constituye como importante.
     Encontramos, pues, en el hexámetro cuatro lugares importantes:

-          Lugar inmediatamente anterior a la cesura central.
-          Lugar inmediatamente posterior a la cesura central.
-          Final.

DÍSTICO ELEGÍACO

     El dístico elegíaco consta de dos versos dactílicos: un hexámetro y un verso elegíaco o pentámetro. Recibe este dístico el nombre de elegíaco por haber sido usado desde antiguo por los autores de elegías, es decir, de poesía que expresan los pensamientos del poeta entono de confidencia, de exhortación o de pura expansión.
     El verso elegíaco o pentámetro dactílico está formado por dos miembros, cada uno de dos pies y medio (= primer hemistiquio del hexámetro), separados por una cesura obligatoria.
     La sustitución de dáctilo por espondeo en este verso sólo se admite en el primer hemistiquio:
      
                       ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ // ˉ ˇ ˇ / ˉ ˇ ˇ / ˉ 
     En la estructura del pentámetro la palabra final suele ser bisílaba. El dístico elegíaco presenta generalmente sentido completo.


   (Sacado de Lengua y Literatura Latinas, II, UNED, dirigido por S. Mariner.)

A continuación indicamos algunos enlaces relacionados con el tema:
http://www.contraclave.es/clasicas/tema8.pdf
http://personal.us.es/jsolis/metr.htm
También queremos indicaros el enlace con la UCLM para acceder a los criterios determinados por el Coordinador de la PAEG con relación a la cuestión del análisis métrico:
http://www.uclm.es/preuniversitario/orientadores

domingo, 25 de enero de 2015

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA V

VERSIFICACIÓN LATINA

Orígenes: el verso saturnio.
  •          El ritmo poético es anterior a las reglas de la versificación. La combinación de tres elementos – cantidad, acento y relevancia de sílabas iniciales – era suficiente para dar a la prosa corriente y, sobre todo, a las fórmulas jurídicas y litúrgicas una cierta musicalidad. Estos tres elementos constituyen el entramado para el canto más sencillo y primario entre los latinos: el “carmen”.
  •         El término “carmen” procede de la raíz de “cano” = cantar. Este canto no presupone música, ni reglamentación rigurosa del ritmo; no sería realmente ni poesía ni prosa. A él se debían ajustar oráculos, fórmulas mágicas, preceptos morales, etc.
  •          Más tarde, en época clásica, el nombre de “carmen” designa todo tipo de poesía.
  •    Durante el período inicial de la poesía latina, la versificación propiamente dicha ha estado representada por el verso “saturnio”, único verso nacional con seguridad, del que apenas queda un centenar de ejemplos en inscripciones y citas de autores y gramáticos.
  •       El último escritor del que sabemos que compuso saturnios es Varrón (s. I a.C.).
  •      Los tratadistas se dividen a la hora de analizar este verso, surgiendo tres teorías, según las cuales es de naturaleza:
      •  Cuantitativa: de ritmo yámbico el primer hemistiquio y trocaico el 2º.
      • Acentuativa: tres acentos en cada hemistiquio.
      • Silábica: de unas trece sílabas, siendo el tipo más normal el que contiene cinco palabras de 2+2+3+3+3 sílabas.
  •     Probablemente el saturnio era, como quizás la versificación indoeuropea primitiva en general, de carácter silábico en el que el acento podía jugar algún papel, y posteriormente fue tomando carácter cuantitativo al ponerse en contacto con la cultura mediterránea y con los griegos.

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA IV

EL VERSO Y SUS ELEMENTOS


  • Verso: Porción de texto que forma una unidad desde el punto de vista de la métrica.
  • Pie: La unidad menor de medida por encima de la sílaba en el verso es el pie métrico. (En latín pes = pie del cuerpo = medida de longitud = medida de ritmo).
  • Semipié: No es un elemento autónomo, sino fracción del pie. Es un elemento más pequeño que el pie, pero no es unidad de medida. Cada pie tiene:
      •           Un semipié fuerte o marcado: el que contiene necesariamente el elemento fundamental del ritmo: una sílaba larga o su equivalente (dos breves).
      •           Un semipié débil o no marcado: una breve o su sustitución ( hasta cinco moras).
  • Tesis y arsis: Los griegos, y los latinos en un principio, designaban con estos términos respectivamente el semipié fuerte y el débil. Cuando se recitaban los versos, marcaban el ritmo con el dedo, una varita o el pie, que bajaba (tesis) para indicar el tiempo marcado, y se elevaba (arsis) para marcar el tiempo débil. Posteriormente, cuando el acento musical se sustituyó entre los latinos por el acento de intensidad de la voz, las nociones de “tesis” y “arsis” se invierten: el arsis representa la subida de intensidad de la voz en el semipié fuerte, la tesis el movimiento contrario:
                Tesis = tiempo marcado               |          arsis = semipié fuerte
                      Arsis = tiempo no marcado           |     =     tesis = semipié débil
            En consecuencia, para evitar confusiones, será mejor abstenerse de la utilización            de estos                   términos, para hablar únicamente de tiempos fuertes o marcados y débiles o no marcados.
  • Ictus: El choque producido por el dedo, varita o pie al bajar se denominó ictus                (= golpe). Con el cambio de acento entre los latinos, se denominó “ictus” al golpe de voz producido por la elevación de ésta. Por tanto siempre el ictus ha servido para marcar el tiempo fuerte, y no es término confuso, por lo que seguiremos utilizándolo.

Combinaciones de largas y breves para formas los pies:

  • Fundamentales: Aquellos que en una secuencia o en una combinación dan lugar a un verso o a una serie de versos. Los principales son:
          De 2 sílabas: ˇ ˉ     yambo. Ritmo yámbico.
                           ˉ ˇ     troqueo o coreo. Ritmo trocaico.

          De 3 sílabas: ˉ ˇ ˇ  dáctilo. Ritmo dactílico.
                         ˇ ˇ ˉ    anapesto. Ritmo anapéstico.
  • Sucedáneos: Los que solamente sustituyen a aquellos. Los principales son:
-          De 2 sílabas: ˇ ˇ     pirriquio.
                          ˉ ˉ     espondeo, sucedáneo de todos los fundamentales vistos.
-          De 3 sílabas: ˇ ˇ ˇ   tríbraco, sucedáneo del yambo y troqueo.
-          De 4 sílabas: ˇ ˇ ˇ ˇ proceleusmático, sucedáneo del yambo y troqueo.
  • Compuestos: El principal es el compuesto de un coreo y de un yambo: ˉ ˇ ˇ ˉ    coriambo, que caracteriza los principales versos líricos.

  • Otros: existen todas las posibles combinaciones desde dos sílabas hasta cuatro, pero sin la importancia de los examinados.

El metro: Unidad inmediatamente inferior al verso, que puede ser:
      •           Coincidente con el pie: en el ritmo dactílico, en que cada pie tiene las mismas posibilidades que su vecino, por lo que no tiene objeto la agrupación de más de un pie para formar una unidad superior que no sea el verso.
      •           La agrupación de dos pies: en los ritmos yámbico y trocaico en que cada pie no tiene  las mismas posibilidades que su vecino, sino que:
        •             En el ritmo yámbico los pies impares pueden sustituirse por cuatro moras (ˉ ˉ/ ˉ ˇ ˇ/ ˇ ˇ ˉ/ ˇ ˇ ˇ ˇ), mientras los pares deben ser puros (ˇ ˉ). Estos dos pies juntos forman la siguiente unidad: el metro, que sí tiene las mismas posibilidades que su vecino.
        •            En el ritmo trocaico, las posibilidades de sustitución las tienen los pies pares y no los impares.


La cesura:
  •     En el interior de los versos que tienen una cierta dimensión, más de diez  sílabas, existen puntos de reposo que llamamos cesura, hitos rítmicos para ayudar al que recita y al que escucha en la percepción de un bloque métrico demasiado extenso p ara ser percibido fácilmente sin tal ayuda.
  •    La cesura no es una pausa. La pausa en muchos lugares puede tener un valor significativo, por lo que hay elementos entre los que no puede haber pausa. Así en el verso de Rubén Darío:          “Parlanchina, la dueña / dice cosas banales”.   Si hacemos pausa donde tenemos la cesura, entre “dueña” y “dice”, se entendería que la dueña se llama Parlanchina.
  •           Lo esencial en la cesura es terminar una palabra en lugares convenidos del verso. Ese acabar es perceptible sin necesidad de pausa en las lenguas en que la palabra es algo significativo como tal. La coincidencia de la cesura con la pausa sintáctica es cuestión de estilo.
  •           La cesura central del verso lo divide en dos partes, no necesariamente iguales, denominadas hemistiquios.
Fin de verso:
  •           El final de verso coincide con final de palabra.
  •           La última sílaba de verso puede ser larga o breve (sílaba anceps).
  •           Entre dos versos es posible el hiato: no se elide el final vocálico o en –m de un verso entre la inicial vocálica del verso siguiente.
  •           El último pie del verso está sujeto a una forma determinada, en el caso de que no deba ser puro. A veces debe ser puro el penúltimo pie.
  •           La última sílaba de un verso no puede disolverse en dos breves.
  •           Un verso puede estar alargado o recortado en su final denominándose:
      •          CATALÉCTICO: el que  presenta recortado su último pie en relación al pie puro teórico.
      •          BRAQUICATALÉCTICO: el que en su final pierde un pie completo o dos sílabas.
      •          ACATALÉCTICO: el que no tiene recortado su final.
      •          HIPERCATALÉCTICO: el que presenta un alargamiento (se añade al final una o más sílabas).
      •         HIPÉRMETRO: el que presenta una sílaba suplementaria que se elide ante la inicial vocálica del siguiente verso.


Principio de verso:
  •     ACÉFALO: es el verso que tiene recortada su sílaba inicial.
  •     PROCÉFALO: el que tiene un alargamiento en su inicial. La sílaba de más al comienzo se llama “anacrusis”.  


COMBINACIONES DE VERSOS

  • Versos en serie: En gran parte de las composiciones poéticas latinas se repiten los versos como formas rítmicas iguales a través de toda la obra. Son veros “en serie”.
  • Verso asinarteto (= no ligado): Recibe este nombre un compuesto de dos miembros de duración sensiblemente igual, cuyo primer elemento tiene las características propias del final de verso: final de palabra, sílaba anceps, posibilidad de hiato. De esta clase de versos es el pentámetro dactílico.
  • Estrofa: Es  la unidad métrica de máxima extensión. Es un conjunto de versos que forman un todo autosuficiente desde el punto de vista métrico.
  • Dístico: Es la estrofa más sencilla, de dos versos. El más usado es el dístico elegíaco, compuesto de un hexámetro y un pentámetro dactílicos.

NOCIONES DE MÉTRICA LATINA III

Fenómenos prosódicos latinos:

  • Sinalefa: Fenómeno, que no se da en la poesía latina, consistente en la pronunciación diptongada de dos vocales en contacto pertenecientes a distintas palabras:
                     Llorando como__un niño__el pobre viejo.
  • Elisión: Fenómeno normal consistente en que, cuando una palabra acabada en vocal o vocal + -m, y la palabra siguiente comienza por vocal o h- + vocal, la sílaba final de palabra pierde el sonido de su vocal, sea breve o larga:
               Mene incepto    se lee  men’ incepto
              Monstrum horrendum   se lee  monstr’ horrendum.
     Cuando la segunda palabra son las formas ES o EST, hay aféresis de la e, en lugar de elisión de la vocal final anterior: sita est > sitast. Algunos llaman a este fenómeno sinalefa, que es lo que ya hemos comentado.
  • Hiato: Fenómeno consistente en que, en el encuentro de dos vocales que no constituyen diptongo y forman parte de sílabas distintas, se mantenga la misma situación fonética; este fenómeno es, en la métrica latina:
      •           Normal en interior de palabra: gu-isti.
      •           Excepcional en frontera de palabras, donde se produce normalmente elisión. El hiato se suele dar en palabras monosilábicas con vocal larga, diptongo, o terminadas en –m, y en la pausa de sentido:
        •    Hiato con mantenimiento de la cantidad: ŏ et.
        •    Hiato con abreviación: quĭ ămānt.
  • Sinéresis o sinícesis: Es la licencia consistente en que dos vocales en interior de palabra, pronunciadas normalmente en hiato, cuentan en una sola sílaba larga: aurea, eadem, deorsum, seorsum deinde, proinde, prout, dehine.
  • Consonantización de –i-, -u- :Consiste esta licencia en la pronunciación consonantizada de i, u, situadas tras una consonante y ante una vocal: Lăvīnjăquě.
  • Diéresis: Licencia consistente en pronunciar:
      •           Un diptongo en dos sílabas, aplicable a palabras tomadas del griego: Orpheus  / Orphĕŭs.
      •           Una i, u, consonánticas, como vocálicas: sīluae / sīlŭae, Vēiŭs  / Vēĭŭs.